Vivimos en la era del fraude del saber. Consumimos teoría vorazmente, pero nuestros resultados permanecen estáticos. ¿Por qué? Porque la sabiduría no es un proceso de acumulación de datos, sino un proceso de impacto somático.
Vivimos en la era del fraude del saber. Consumimos teoría vorazmente, pero nuestros resultados permanecen estáticos. ¿Por qué? Porque la sabiduría no es un proceso de acumulación de datos, sino un proceso de impacto somático.